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lunes, 28 de enero de 2019

NI UN HOGAR SIN LUMBRE, NI ESPAÑOL SIN PAN

Este artículo se publicó hace unos años en la revista Real, editada por la Asociación Cultural El Piélago

En España hemos tenido muchas crisis aunque la actual es la que más nos afecta porque la estamos padeciendo ahora. “Pobreza energética” se llama a la crisis que sufren las familias que no pueden encender la calefacción porque tienen que priorizar entre comer o pagar el recibo de la luz. Obviamente eligen lo primero (por cierto somos uno de los países que más cara paga la electricidad en  Europa. Si alguien se ha parado e ver el galimatías que es el recibo de la luz, se habrá dado cuenta que el gasto de luz, es decir, la electricidad que realmente consumimos,  supone aproximadamente una cuarta parte del recibo, el 75% restante son impuestos, alquileres, tasas…)

Esta crisis ha hecho que miles de jóvenes muy preparados emigren a otros países porque España no les ofrece un futuro. Después de años de preparación y mucho dinero empleado en ellos, tienen que irse fuera de su país y desarrollar en otros países los muchos conocimientos y preparación aprendidos en España. Cierto  es que no es la primera vez que muchos jóvenes tienen que emigrar buscando un futuro mejor, pero sí  es la primera vez  que se marchen tantos y tan preparados. “Movilidad exterior”  lo llama una ministra conservadora a esta fuga de jóvenes tan intensamente preparados. Claro que los políticos pierden la vergüenza por el camino por eso hablan como hablan y dicen lo que dicen.

Como decía al principio, los españoles hemos padecido muchas crisis.  Aunque puede parecer actual el titulo de este artículo,  es un eslogan franquista de los años cincuenta, que nos viene a decir que también entonces había pobreza energética, aunque  probablemente lo llamarían de otra manera.  Desgraciadamente no se cumplió  ni lo de la lumbre  y mucho menos lo del pan. A mediados de siglo pasado - 1950, los años cuarenta,  cincuenta, sesenta , unos pocos años atrás, no hace tanto tiempo-, la crisis estaba afincada en nuestro país, aunque probablemente en esos primeros años de dictadura franquista esta palabra se empleaba poco: podían tomarle al que la nombrara  por desafecto, delito muy grave en aquellos días. Tiempos  de autarquía, de cartillas de racionamiento, de escasez de los productos más básicos. La mala política económica seguida por el régimen del general superlativo hizo que muchos productos básicos desaparecieran de las tiendas y aparecieran en el mercado negro, estraperlo se llamaba entonces, a precios mucho más caros y prohibitivo para muchas familias. Muchos abuelos se acordaran,  eran los años del hambre. Ahora podemos decir sin miedos a ser  desafectos,  que en España se pasó mucha hambre, y en nuestro querido pueblo, El Real de San Vicente, también. Hubo personas que lo pasaron mal, muy mal.
 
                    Nuestra  Reguera. Foto del archivo de imágenes de la ACDT El Piélago

En la actualidad han proliferado los bancos de alimentos, los comedores sociales,… organizados por ONG para ayudar a los más necesitados. En los años cincuenta no había bancos de alimentos, la gente no podía donar comida si tenía lo justo para tirar  palante, entonces  El Auxilio Social era el encargado, con sus comedores sociales, de paliar en lo posible el hambre de los españoles. En nuestro pueblo, en la calle Santa Bárbara, 20 había un comedor social donde iban los niñ@s necesitados a comer. Hoy es un edificio de tres plantas.

En aquellos tiempos los hombres, siendo niños, comenzaban a trabajar. “Aquí te destetaban  y ya te mandaban de porquero” nos comentaba un abuelo  en una amena conversación. Entonces los niños venían con un pan bajo el brazo ya que desde muy niños  traían un jornal a casa. Muchos abuelos realeños comenzaron su vida laboral siendo niños: con ocho o diez años ya iban de porqueros.  El salario de un niño de esta edad que estaba todo el día cuidando cerdos, era de 30 duros al año.  (30 duros eran 150 pesetas, como recordatorio 1 euro son 166,386 pesetas). ¡Ni un euro anual! A este salario había que añadir la manutención: desayuno, comida y cena. La comida solía ser un trozo de pan con un trozo de tocino, o un trozo de chorizo o una sardiana arengue  para todo el día; la cena solía ser cocido o patatas viudas. También un corato de la primera cría que hubiera a partir de que al niño se hiciera cargo de  cuidar los cerdos.

La última reforma laboral ha empobrecido a muchos trabajadores, hasta el extremo de que  ni trabajando duro pueden salir de la pobreza. Esto también ocurrió durante la posguerra.

En esos años los salarios en el pueblo eran en dinero y en espacie. Un pastor, casado y con hijos, que estaba las 24 horas del día y los 365 días del año al cuidado del rebaño recibía un salario de 300 pesetas anuales, ni 2 euros; una libra de tocino a la semana;  1 liara de sal; pan y medio diario; 4 solariegos anuales, y llevaba con el rebaño del amo 30 ovejas propias, 25 que podían parir y 5 que no podían.  Una libra equivale 453,592 gramos; liara se llamaba a un cuerno  de vaca al que se vaciaba el  tuétano; con un tapón de corcho en la punta también lo usaban los pastores para llevar aceite; un solariego era un cordero o cordera.   Resumiendo, el salario anual de un pastor era: 1,81 euros anuales; 453,6 gramos de tocino semanales;  un cuerno lleno de sal; pan y medio diario; 2 corderos y dos corderas anuales. Con la sal al parecer no había problemas: cuando se vaciaba el cuerno el amo lo volvía a llenar.

No todos estaban empleados  todo el año.  Muchos hombres tenían que buscar el jornal y el trabajo también escaseaba. Un jornal se pagaba entre las tres y cinco pesetas y los precios de productos básicos, comparados con estos salarios,  eran casi artículos de lujo: un kilo de garbanzos costaba en torno a 1.50 pesetas; un litro de aceite unas 2.45pesetas. El kilo de garbanzos suponía  el 37% de un jornal medio de 4 pesetas. Un litro de aceite más del 50%.

En aquellos años  cincuenta la crisis estaba afianza en España y según informes del Foreign Office británico, más,  bastante más, de lo que los informes del régimen, siempre controlados por la censura,  contaban.

lunes, 14 de enero de 2019

Salir de la rutina

En estos días de paz, amor, besos y abrazos a veces con cariño, pasión y amistad y otras postizos y obligados por la situación y las circunstancias del momento y lugar, hemos aprovechado para cambiar o saltarnos la rutina diaria:
 He trabajado un poco en el huerto, poco: el verdadero trabajo llegará a últimos de invierno  y primavera; he ido de ayudante de vaquero; he practicado el deporte, entretenimiento, obligación... muy de moda estos días en el pueblo: coger aceituna. Mi Compi me dice que para las pocas que tenemos se las deje a los pájaros. Ya les dejo las del suelo, al fin y al cabo ellos a mi no me dejan nada, solo sus trinos y cantos cuando estoy en el campo, claro que yo también les dejo el mío, aunque no se puede comparar.
También hemos cuidado/convivido con una persona mayor: con sus miedos, su egoísmo y sus rarezas: manías que nos parecen ahora y a las que todos llegaremos si por bien es.

Hemos tenido tiempo para ir al cine, al teatro, charlar, tomar algo y estar de tertulia con los amigos, algo muy importante para nuestras vidas. He aprovechado para leer la España de 1930-1950, que me apasiona y algún que otro cuento que me han llamado la atención por el trasfondo o la metáfora que encierran y que muy brevemente os expondré:

--¿Cuánto pesa un copo de nieve? --preguntó un pequeño gorrión a una paloma, que por tener mucha mas envergadura y sobre todo por ser más vieja, sabría más que él de estas cosas.
--¡Que tonterías preguntas! --respondió la paloma malhumorada--. Un copo no pesa nada.
El gorrión la miró y tras un leve silencio respondió:
--Esta mañana estaba posado en la rama de un pino y comenzó a nevar. No era una ventisca de esas de aires difíciles que te hacen huir a esconderte y refugiarte. No, era una nevada reposada y tranquila, por lo que me quede en la rama a contemplarla. Como no tenia otra cosa mejor que hacer, comencé a contar los copos que se posaban, suavemente y con mimo, sobre la rama. Conté 32.567.236 y al contar 32.567.237 la rama se quebró y cayo al suelo.
La Paloma se le quedó mirando como si no comprendiera que un copo de nieve pudiera romper la rama de un  árbol.
La metáfora, o lo que el cuento quiere decir entre líneas, pero que no expresa con sus letras, os lo dejo a cada uno de vosotros.

Otro cuento que también llamó mi atención decía así:
Dos hermanos han heredado un molino de sus padres y entre los dos atienden la molienda, ganando su jornal con una parte de la harina de cada trabajo.
Un hermano está soltero y el otro casado  y tiene cuatro hijos.
El hermano soltero piensa que no está bien que los dos se repartan la harina ganada a partes iguales, ya que él al ser solo tiene menos gastos que su hermano con la mujer y los cuatro hijos que alimentar.
Por lo que cada noche cogía unos sacos de su  harina, y sin que se entere su hermano, los lleva a casa de éste.
Por su parte, el hermano casado y con hijos pensaba: no está bien que ganemos lo mismo; yo tengo mujer  e hijos que cuando lo necesite me cuidaran; mi hermano está solo  y sólo le ayudaran pagándolo. Por lo que cargaba  sacos de harina de su ganancia y, por la noche, los llevaba a casa de su hermano. Hasta que una noche se encontraron en el camino y comprendieron lo que pasaba por la cabeza del otro y se abrazaron.
También tiene su metáfora entre líneas si la queremos ver.

                            Ronda en el llanillo patrocinada por La Torre by Larry. También asistimos.

Hemos ido un par de veces al cine: Hemos visto "Miamor perdido". Es entretenida, te ríes bastante. Pero si tienes un poco de empatía y te pones en la tesitura de los protagonistas, el humor... ya no lo es tanto.
También hemos visto "Bohemian Rhapsody". Una gran película y una gran lección de vida: el protagonista sale de la nada y llega a lo más alto. Estando en la cumbre se arriman a él falsos amigos que le hacen caer en el fango y olvidarse de sus compañeros y verdaderos amigos, e incluso de su familia.  Sabe darse cuenta del error, pide perdón y vuelve con sus  amigos y compañeros de siempre. Juntos todos vuelven otra vez a triunfar por todo lo alto. El actor hace un gran interpretación del personaje que representa: ha ganado dos globos de oro y ya veremos que pasa en los oscar.

También hemos ido al teatro a ver: "Billy Elliot" el musical.
Es genial. Os la recomiendo. Los chavales lo bordan. Parece increíble. Los actores geniales; y la forma de cambiar los escenarios, una maravilla para quitarse el sombrero: en decimas de segundo estas en la casa de los protagonistas, en el gimnasio, en la cárcel, en una manifestación o en una clase de ballet. Han tenido que hacer obra en el teatro para poder cambiar los escenarios de la forma que lo hacen.
Anteriormente habíamos visto el "El Medico" el musical, y también nos gustó mucho y nos llamó la atención la forma de cambiar los escenarios.

El Medico es una historia de hace muchos años, cuando la medicina estaba en pañales, y como historia lo ves; Billy Elliot es una historia cotidiana de hoy: el padre y el hijo mayor en huelga porque les cierran el trabajo; una abuela con alzheimer; un adolescente que sin comerlo ni beberlo por casualidad un día hace una actividad nueva, y aunque no está bien visto para chicos, le gusta.
Como os digo una historia que puede pasar hoy en la casa de cualquiera de nosotros.

Los cuentos los he tomado , aunque no literalmente, del núm. 72 de Aguasal.
La foto es de Isa Ramos.





domingo, 23 de diciembre de 2018

Carta a los Reyes Magos


Queridos Reyes Magos:
No sé si este año vendréis cargados de regalos;  dicen que ya estamos saliendo de la crisis, aunque muchos todavía no lo han notado. No sé si os quedareis a medio camino por falta de presupuesto o algún fondo buitre os haya desahuciado los camellos y tengáis que venir  andando. Por todo ello os voy a pedir cosas que pesan poco y, además, no cuestan mucho dinero,  o al menos eso creo yo.

̶  Que me iluminéis con Vuestra Estrella para mejorar las relaciones conmigo mismo y con los demás.  Aceptar lo que soy y como soy; tolerar y respetar a mis semejantes en sus creencias, su cultura, su color…. Por eso con Vuestra Magia hacer que haya paz en mi corazón, para poder compartir los tesoros que llevo dentro con las personas que quiero y aprecio y, por extensión, a todos los demás; para que la luz de Vuestros  Corazones  haga que todos tengamos más tolerancia y menos intransigencia;  que hagamos del respeto al que piensa y siente diferente,  de cómo lo hacemos nosotros, nuestra forma de vida.

̶  Que cambiéis  mi mente  y  la de todos los demás para  no aferrarnos a los problemas: a veces “los arboles no nos dejan ver el bosque”, que vuestro Hechizo nos haga cerrar los ojos y mirar con el  corazón.  Ayudadnos a sacar  la Felicidad Interior que todos llevamos dentro de nuestro ser y, a veces, nos cuesta tanto exteriorizar y compartir con los que queremos y nos rodean. Y… que recuperemos la capacidad de reírnos de todo y con todos.

Año 2012. Imagen cedida por Isa Ramos


̶  Os pediría que con Vuestra Magia hagáis desaparecer a todos los dirigentes y líderes mundiales ineptos, cuyo único propósito de gobierno es procurar llenar su faltriquera, la de su partido y defender sus privilegios. Y por extensión que iluminéis la mente de aquellos que pueden cambiar las estructuras caducas y obsoletas de nuestra sociedad por otras basadas en el respeto de todas las personas; igualdad de oportunidades para todos sin importar la cuna o el apellido de nacimiento; con una justicia social no solo de palabra sino de verdad, efectiva y que todos veamos, palpemos y sintamos. Que la frase tan repetida de “La Justicia es igual para todos” sea de verdad y deje de haber persona más iguales que otras. Que los políticos con ideas contrapuestas, guiados por Vuestra Hechizo, sean capaces de dialogar y solucionar los conflictos enquistados de nuestra sociedad. Emplear Vuestro Encanto para hacer desaparecer los contratos de pocos días incluso de horas y los empleos basura: las personas que los padecen apenas si tienen un presente y desde luego ninguna perspectiva de futuro.

̶ Que Borréis del mundo la hipocresía, el cinismo  y la corrupción política que tanto daño nos hace a todos.

̶ Que Vuestra Estrella nos guie a todas las personas para que consigamos las metas propuestas en base a valores como la solidaridad, la paz, la libertad y el derecho a la diferencia y a la conciencia crítica.

̶ Que iluminéis a los dirigentes de Hacienda para que en la próxima declaración de la renta, y en las siguientes, incluya una casilla  ̶ como ahora se hace para el que quiera ayudar a la Iglesia y a  otros fines sociales ̶,  para que los ciudadanos podamos decidir  ̶ incluso con casillas en blanco para poner nombres ̶  si queremos que con nuestros impuestos se page el sueldo a los políticos ladrones, rufianes, corruptos y mal educados, que no actúan en nombre de los ciudadanos que les votan, y que les pagamos el sueldo, sino que se representan a sí mismos, a sus intereses particulares y de partido, que nos toca sufrir y padecer.

̶ Acordaros de todos los niños ¡no dejéis ninguno sin su juguete!

̶  Y si así como sin querer se os escapa o dejáis caer algún libro por casa, para obsequiarme con una buena historia en una lectura reposada y tranquila, os lo agradeceré.

̶  Y por favor, que el sol siga saliendo cada día  y que las estrellas, incluida la Vuestra, brillen cada noche sin pedir permiso.
Atentamente:
Antonio Sánchez

martes, 18 de diciembre de 2018

Presentación de "Ladrón de Neveras" en Castillo de Bayuela


El próximo sábado día 22 de diciembre a las 7 de la  tarde nuestro amigo y colaborador de Aguasal, Antonio Sánchez de Moreno presenta su novela, "Ladrón de Neveras" en Castillo de Bayuela. será en el salón de plenos del ayuntamiento.
 Antonio Sánchez de Moreno es licenciado en Ciencias. Empezó a leer novelas a su abuela mientras ésta confeccionaba prendas de lana en las largas noches de invierno, en una época en que la televisión era un articulo de lujo. Desde entonces es un apasionado de la lectura. Colabora, además, con dos revistas locales contando historias y cuentos relacionados con su pueblo, El Real de San Vicente.
 
 En “Ladrón de neveras”, un joven comercial lleva su producto y lo ofrece casa por casa. Tiene la habilidad de abrir las puertas y no hay cerradura que se le resista. Durante sus ventas diarias, si ve una casa sola, no duda en entrar y satisfacerse. hasta que un día se lleva una sorpresa que le cambiará la vida.
 
 
La revista Aguasal felicita a su colaborador habitual, Antonio Sánchez de Moreno por su nuevo trabajo y anima a todos los bayoleros a que asistan a la presentación que el autor va hacer de su novela en el salón de planos del ayuntamiento el 22 de diciembre a las 19:00 horas.
 
Copiado de la Revista Aguasal
 

lunes, 10 de diciembre de 2018

El Pucherazo Realeño (y II)


Cuenta el ilustre maestro Enrique Magaña en su obra autobiográfica, “Girones de una vida”, que en un pueblo de Cuidad Real donde estuvo destinado antes de ir a nuestro pueblo, que unos meses antes de las elecciones, hicieron un tabique de madera para separar su escuela de la sala de plenos del ayuntamiento. En la sala de plenos para disimular el tabique pusieron un armario. El día de las elecciones uno de sus alumnos, sin el maestro saber nada ya que había entregado la llave de la escuela al secretario, a través del tabique se escondió en el armario de la sala de plenos. A la hora de comer,  para hacerlo con tranquilidad, los que estaban a cargo de la mesa electoral metieron la urna en el armario. Lógicamente allí había interventores de los dos partidos. Los del partido que había preparado la trampa, llevaron la conversación por unos derroteros por los que casi se llegó a discutir y sobre todo se dieron voces. Era lo que pretendían para facilitar al muchacho,  que se había metido en el armario antes de que comenzaran las votaciones, que cambiara las papeletas, sacando las que no interesaban por las del partido ganador.

Gerald Brenan en su obra ”El Laberinto Español”, cuenta que en una ocasión votaron los setecientos muertos del cementerio de una ciudad, que en vida no sabían leer ni escribir, y después de muertos aprendieron expresamente para ir a votar.

En nuestro pueblo, El Real de San Vicente, a principios de siglo XX, también se empleaban estas artimañas para adulterar los resultados de las elecciones. Don Eusebio Díaz Moreno, notario de Talavera y hombre de mucha influencia en Toledo, quizá por su condición de diputado, enviaba una bolsa de cuero llena de dinero, a nuestro paisano y vecino  Lorenzo Moreno Miguel. Este hombre era el encargado de comprar los votos a favor de don Eusebio. Algunos  mayores del pueblo comentan que mucha gente, el día de las elecciones,  entraba en casa de Lorenzo Moreno Miguel y le preguntaban a quien tenían que votar. Lorenzo les daba la papeleta del voto y el duro correspondiente.  Por aquellas fechas, un duro era un jornal buenísimo. En la huelga general de 1917 una de las reivindicaciones de los trabajadores era un salario mínimo de 4 pesetas. Unos años más tarde,  en 1936, el jornal estaba en torno a las cinco pesetas. No siempre votaban al mismo partido aunque si al mismo hombre, dado que el notario de Talavera alguna vez cambió de partido.

Todo este sistema de engaño y manipulación recibía el nombre de “Pucherazo”

Curiosamente para votar, como decíamos al principio, había que saber leer. En España la enseñanza hasta principios del siglo XX ha sido calamitosa. Y no porque los españoles fueran malos estudiantes, que de todo habría. El bajo nivel de educación en nuestro país se remonta a comienzos del siglo XVIII, y el responsable principal de ello es la Iglesia que controlaba la enseñanza de las universidades y proporcionaba la mayor parte de los profesores. Hasta 1836 los encargados de la enseñanza han sido el alto clero y las órdenes religiosas. En aquellos años la Iglesia aun estaba convaleciente del golpe que le asestó la Revolución Francesa (1879), y sentía un pánico atroz al “saber”.
                             Niños del la escuela  año1915 aprox.
                                   Archivo de imágenes de ACDT El Piélago.
 
 
 Por este motivo no enseñaban matemáticas, ni ciencias, ni agricultura, ni economía política, materias “muy peligrosas” excepto para sabios teólogos. En las escuelas elementales era aun peor ya que se IMPEDÍA deliberadamente que los hijos de la clase humilde y trabajadora aprendieran a LEER. Únicamente se les enseñaba a coser, hacer tareas manuales y a RECITAR el catecismo. Otros tan culpables como la Iglesia o quizá más aun, son los gobernantes que más que tener hemos padecido. Como muestra un botón: siendo  Juan Bravo Murillo Presidente del Consejo de Ministros de Isabel II, se debatía en Las Cortes una propuesta de los liberales sobre la enseñanza, a la que Bravo Murillo contestó: “¿Ustedes desean que yo autorice una escuela a la cual asistan 600 trabajadores? No en mis días. Aquí no necesitamos hombres que piensen; lo que necesitamos es bueyes que trabajen”

Con esta clase de  gobernantes, el que en las escuelas enseñaran RECITAR, que no a leer, el catecismo, estaba más que justificado. Los sucesivos gobiernos liberales poco a poco consiguieron paliar esta situación y lograron que la enseñanza primaria fuera universal apartándola del control clerical. La Iglesia entonces dirigió su atención a la enseñanza secundaria de las clases medias y altas. Los colegios de los jesuitas llegaron a ser de lo más selecto. Aunque había voces dentro de los propios católicos, como Gabriel Maura Gamazo, conde de Mortera, conservador y fervoroso católico como su padre, Antonio Maura,   que decía que los jesuitas no enseñaban, domesticaban, ya que en sus centros los castigos corporales y las vejaciones  físicas estaban a la orden del día.

Visto lo visto y ante los  recortes actuales en la enseñanza, y dado que los gobernantes de hoy sin los nietos y biznietos de los conservadores de entonces, uno no deja de preguntarse  ¿Qué se busca con tanto recorte en la educación de los niños y jóvenes de hoy? ¿Personas mal instruidas y por tanto  poco cualificadas  mañana?  ¿Bueyes que trabajen como decía Bravo Murillo? Personas de estas características serán mano de obra barata, y desde luego, mucho más dóciles de gobernar, engañar y manipular.

Este Articulo lo publiqué en la Revista Real en 2014.
           

lunes, 3 de diciembre de 2018

El Pucherazo Realeño (I)

 

 

Pese a que lo pueda parecer, este artículo no habla de gastronomía realeña, aunque bien pudiera hacerlo por los ricos y variados platos, con sus guisos, sus salsas, sus salmorejos…que tenemos en El Real. En este artículo hablaremos de elecciones y de votos. Para comenzar tenemos que saber cuándo y por qué se empleó el término “Pucherazo”

Esta palabra comenzó a emplearse en los últimos años del siglo XIX, cuando Antonio Cánovas del Castillo, uno de los políticos más inteligentes que hemos tenido se inventó la Restauración borbónica. Corría el año de 1875.

Durante todo el siglo XIX, salvo raras excepciones, los españoles hemos estado divididos por gobiernos que favorecían esa división. Después de unirnos todos para luchar contra el invasor francés, España tuvo 26 años de gobierno reaccionario (Fernando VII) y guerra civil (1ª Guerra Carlista). Durante el reinado de Isabel II se sucedieron los gobiernos militares, según el gusto de alcoba de la Reina;  la 2ª Guerra Carlista; un monarca extranjero que renunció a los pocos meses; una Revolución, La Gloriosa que desembocó en la 1ªRepublica Española de corta duración; y la 3ªGuerra Carlista.

Con un pueblo desmotivado políticamente y arto de tanto gobierno, que escasamente duraban 20 meses, comenzó Cánovas a levantar un nuevo estado y una nueva Constitución, la sexta  del siglo XIX. Le guiaban dos principios fundamentales: 1)- Mantener al ejército alejado del poder, y 2)- no confiar en elecciones libres. Después de sucesivos gobiernos de generales desastrosos para todos excepto para los militares, era lógico que el político conservador quisiera tenerlos alejados del poder. El segundo principio resulta difícil de entender en un hombre que admiraba el sistema parlamentario ingles y su sistema electoral. En la nueva Constitución introdujo un requiso censitario por el cual las clases trabajadoras, en su mayoría analfabetas, quedaban excluidas del derecho al voto. Y aunque había libertad de prensa, no hubo una sola elección limpia, seria y autentica.

                    Calle de la Luna con la de Carmen García Rubio o R30
 
Cánovas pensaba que España debía estar gobernada por las clases altas e ilustradas del país, que eran los que tenían derecho al voto. La clase ilustrada mayoritariamente era radical o republicana y este era el principal motivo de controlar las elecciones. Unas elecciones libres hubieran dado al traste con su plan restaurador. En todo el siglo XIX cuando los liberales llegaban al gobierno era por medio de la violencia, golpes militares…etc. Cánovas, hombre de una inteligencia y una cultura poco común en aquellos tiempos, que sabia y conocía el peligro que esta forma de llegar al poder entrañaba, arregló las cosas para que gobiernos conservadores fueran reemplazados regularmente por los liberales. Su plan era dimitir  y dar paso  a los liberales, cuando una crisis económica o de cualquier otro tipo amenazara las estructuras del país por él creadas. Los liberales hacían lo mismo, no habiendo grandes diferencias entre un gobierno u otro, a excepción de que los liberales se preocupaban por la educación y eran anticlericales, y los conservadores se preocupaban más, aunque su preocupación era escasa, por la agricultura y las condiciones de trabajo.

Cánovas conservador y Sagasta liberal, sellaron un pacto en 1885 ante el lecho de muerte del rey Alfonso XII: seguir el método de dos partidos que se turnan en el poder, y de esta forma no perturbar la dinastía monárquica. La regla establecida era que el gobierno que organizaba las elecciones tenía que ganarlas, y la forma de turnarse en el gobierno era la dimisión ante cualquier dificultad. Se daba por hecho quien ganaría las elecciones, hasta el punto de que en alguna ocasión se publicaron en los diarios los nombres de los ganadores antes de las elecciones. Para conseguirlo la maquinaria electoral tenía su sede en el Ministerio de la Gobernación. Desde este ministerio se daban órdenes a los gobernadores provinciales con los nombres de los que debían ganar las elecciones en cada ayuntamiento, e incluso el porcentaje de votos. También salían los nombres del partido rival en número suficiente para que en las Cortes hubiera una oposición. Ante todo había que guardar las formas. En las grandes ciudades el gobierno civil contaba con la policía y las autoridades para amañar los resultados electorales. En los pueblos contaban con los caciques, que eran los encargados de apañar las elecciones a gusto del Gobernador Civil de turno.  Las triquiñuelas empleadas para conseguirlo eran variadas: confeccionar las listas de votantes donde solo aparecían los que se sabía de antemano que votarían según lo acordado, manipular las urnas, sobornado o amenazando a los votantes…etc.

...continuará la próxima semana.
Foto del archivo de imágenes de la ACDT El Piélago


 

lunes, 26 de noviembre de 2018

El Brujo del Castillo: Maestro Nacional (y V)


Ante el procesamiento el maestro fue perdiendo apoyos institucionales y antes de que le destituyeran  dimitió de sus cargos de alcalde y de Jefe Local del Movimiento en mayo de 1955.

También fue suspendido de empleo y sueldo y tuvo que subsistir dando clases particulares. Hasta que, en el juicio, se vio que éste no tenía nada que ver con su profesión de maestro, y le devolvieron  sus haberes íntegros y su empleo.

No contento el sacerdote, un buen día desde el pulpito dijo que había un descubierto de 125 pesetas  en el libro de los Esclavos de la Virgen, y aunque el maestro como secretario de dicha cofradía, no tocaba ni una peseta, pues se limitaba a poner en el libro  de actas, lo que el tesorero le notificaba, la maniobra estaba clara: para muchos vecinos que no sabían como se llevaba la contabilidad de dicha cofradía, había un claro responsable.

 El párroco no dejó ver el libro para que se corrigiera el posible error ya que “no era su intención subsanar nada de momento, pues quería que los fallos no se corrigiesen y quedasen allí para dar constancia”.

Cansado de esta guerra con el sacerdote y sin entender a que se debía, determinó pedir audiencia con el obispo de Ávila, que era la diócesis a la que pertenecía El Real[1].

La autoridad eclesiástica parece que le escuchó porque pasados diez o doce días el párroco fue destinado a oficinas de Palacio. La misma noche que se despedía  el cura, hubo una especie de manifestación en apoyo al sacerdote cesado, “…, hombres  y mujeres que de vez en cuando gritaban: ¡viva el señor cura! Contestando los demás sin demasiadas ganas según se podía colegir por el escaso ímpetu vocinglero”.

 


Los amigos del sacerdote indignados redactaron un escrito dirigido a la Dirección General de Enseñanza para que el maestro fuera sancionado. El procedimiento para recoger firmas en el pueblo para dicho escrito, con palabras del propio maestro: “…dos o tres cabecillas fueron recorriendo bares y tabernas, en el momento de más concurrencia y con la pluma preparada y solicitando la firma de todos con el fin de conseguir unas buenas ayudas para el pueblo por parte de la Delegación  Provincial de Sindicatos”.

Al  parecer nadie tenía la costumbre de leer y  firmaba sin más. Después de los bares fueron por las casas y dieron con un hombre, cercano al maestro,  que tenía por costumbre, buena y lógica por cierto, de leer todo lo que firmaba. Intentaron quitarle el documento alegando que tenían prisa. No consiguieron arrebatárselo de las manos y cuando leyó el escrito que tenía que firmar, los llamo de todo y fue por los bares y tabernas  para denunciar el engaño a los demás. Muchos de los que habían puesto su firma en el escrito salieron en busca de los que pidieron las firmas para obligar a romper el escrito.

Lo cierto es que el escrito, ese u otro parecido, fue llevado al correo a pesar de que era de noche y no era hora de oficina. El encargado del correo, cercano a las ideas del cura, lo certificó y a la mañana siguiente salió para su destino.

 

En la Dirección General de Enseñanza aunque no hicieron mucho caso del escrito, viendo el currículum del maestro,  le obligaron a cambiar de destino para evitar enfrentamientos con los vecinos, que sí pudieran terminar en sanción.

Le ofrecieron un importante pueblo de Toledo, pero él prefirió seguir cerca de El Real, donde estaba su familia, y escogió Garciotún, donde ejerció su profesión unos años, hasta que se jubiló anticipadamente por enfermedad.

Pasado un tiempo volvió a dar clases, durante nueve años, en una academia en Talavera de la Reina, donde se había trasladado a vivir con su familia, aunque nunca perdió su relación con El Real ya que, los meses de estío, los pasaba en el pueblo huyendo de los calores talaveranos.

 

Este polifacético maestro participó, con diferente suerte, en certámenes literarios. En sus distintos quehaceres aun tuvo tiempo de escribir varios poemas, cuentos y alguna obra teatral. Colaboró con  periódicos como: La Voz de Valdepeñas; Vida Manchega; Diario de Ávila, en este último  mientras estuvo en nuestro pueblo; todos ellos locales o provinciales de los lugares donde ejerció su profesión. Muchos de sus artículos los firmaba con el seudónimo de El Brujo del Castillo, de ahí el titulo de este escrito.

También colaboró, como ya se ha mencionado anteriormente, con los médicos y farmacéuticos de los pueblos por los que pasó. En El Real colaboró y ayudó al farmacéutico Joaquín de Jaén.

Entre sus amigos de juventud se encontraban personalidades que después destacaron en la política nacional como Rodolfo Llopis, presidente de la Republica en el exilio, y Segismundo Casado, al que llamaban Segis, que fue Jefe de Estado Mayor Central durante la guerra y que en los últimos meses de ésta protagonizó un golpe de estado contra la Republica o lo poco que quedaba de ella.

Pasados unos años antiguos alumnos suyos de El Real de San Vicente, ya casados, propusieron hacerle un homenaje al que asistieron las autoridades locales, para reconocer su labor de Maestro durante tantos años. En su honor se convocó un certamen literario en prosa y verso que llevó su nombre y que, por desgracia,  tuvo poca continuidad.
 


Hoy El Real le dedica una calle con su nombre junto con el de otro ilustre maestro “sin duda más merecedor que yo”[2].

Foto1: del archivo de imágenes de la ACDT El Piélago.
Foto2: cedida por Isa Ramos.


[1] Hasta el año 1957 la parroquia de Santa Catalina de El real de San Vicente, perteneció a la diócesis de Ávila. A partir de dicho año pasó a pertenecer a la diócesis de Toledo. Nota del Autor.
[2] Este escrito  está basado la obra autobiografía,  “Girones de una vida” escrita por  el Maestro  Don Enrique Magaña Jiménez. N.A.