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domingo, 22 de septiembre de 2024

Somos Racistas

 

¿Somos Racistas?


Decir que los medios de comunicación de masas determinan la forma en que los ciudadanos perciben los asuntos públicos es lo que se conoce como  “agenda setting”

Según esta teoría,  los asuntos que los medios de comunicación fijan como importantes se convierten en problemas de la gente y, en consecuencia, hay una lucha entre agentes políticos y sociales para imponer sus prioridades sobre ellos.

Todos los días nos ponen en los telediarios de todas las cadenas de TV, la llegada masiva de pateras  a nuestras costas. Siguiendo esta teoría esta llegada masiva de inmigrantes en pateras es un problema para la gente. De hecho los políticos intentan imponer sus ideas sobre cómo resolverlo. No es noticia, ya que no nos lo enseñan, la cantidad de inmigrantes que llegan a los aeropuertos españoles, que son muchos más que en las pateras (el año pasado llegaron 280.000 en avión y 30.000 en pateras). Unos llegan pagando un billete a una compañía aérea, dinero legal, los otros llegan pagando un dineral  a las mafias. Unos son irregulares desde el primer momento y los otros cuando les cancela el visado de turista, estudiante,…. Pero pasado un tiempo todos son igual de irregulares. Los medios de comunicación nos recuerdan a todas horas los que llegan en pateras  y se olvidan de los otros. Que son muchos más.

 Y de los que se olvidan totalmente son de esos inmigrantes que llegan con mucho dinero y comprando una casa o casoplón, compran la residencia, la nacionalidad… estos no son ningún problema aunque sean delincuentes, mafiosos o vete tú a saber de dónde han sacado tanto dinero. 

Si de estos últimos no hablan nada los medios de comunicación, de los que llegan en avión, muy poco, el problema, según la “agenda setting”, no es la inmigración, no: son los inmigrantes que llegan en pateras. ¿No será que el problema es que son pobres independientemente del color de su piel?

Son pobres y vienen pidiendo ayuda, por eso nos hablan tanto de ellos y salen todos los días en los medios.

¿Somos los españoles racistas? Según esta “agenda setting” que pone el foco en los que llegan arriesgando su vida a nuestras costas en pateras, no. Racistas no somos ya que no nos preocupan los que llegan por otros medios. Nos preocupan los que llegan y son pobres. 

No sé qué nombre tiene esto pero racismo creo que no.

jueves, 5 de septiembre de 2024

Toque de Campanas

 Toque de campanas


Hace unos días vi por televisión un concurso de toque de campanas. La Diputación Provincial de Burgos promueve este concurso, era la XII edición, para conservar los toques de campana y promover su transmisión  a generaciones futuras.

El sonido de las campanas ha sido durante décadas el lenguaje sonoro en pueblos y ciudades. Las campanas tañidas por campaneros y campaneras han sido el método más eficaz de comunicación en muchos pueblos, entre ellos mi querido El Real de San Vicente. Con sus toques las campanas informaban de acontecimientos sociales: bodas, bautizos…avisaban de la llegada de tormentas o si había algún incendio. También sonaban en las fiestas de los pueblos en un lenguaje que nuestros abuelos sabían interpretar perfectamente.

Estaba el toque “a rebato” o “a quema”, que ponía en alerta a los pueblos avisándoles de que había un incendio. Y según la forma de tocar se sabía en qué dirección estaba el fuego. Recuerdo, creo que fue hace dos años, cuando se quemó la cabezuela, sonó este toque o al menos sonaron  las campanas avisando del incendio. También avisan cuando muere alguien distinguiendo con su toque si el finado es hombre o mujer. Hablando con un señor, que en su niñez fue monaguillo, me contó que si el muerto es hombre daban 14 golpes y si era mujer 13. Por aquello de que Dios creó a la mujer de una costilla de Adán, y por lo tanto la mujer tiene una costilla menos: “cosas de la fe”, Pero que  no es correcto: todos los humanos tenemos 24 costillas en dos grupos de 12.

Hay un toque especial que es el toque de “tentenublo” que avisaba durante las cosechas, las eras,… de que venía tormenta. Sobre este toque existe o existía la creencia de que el sonido de las campanas llegaba detener las nubes y protegía los cultivos.

En la actualidad existen en España más de treinta toques de campana. En la Iglesia de Santa Catalina, en El Real hay un listado con 9 toques: 1 misa diaria, 1 toque; 2 misa diaria, 2 toques; 3 misa dominical; 4 difuntos; 5 difuntos Sagrado Corazón; 6 difuntos Virgen del Carmen; 7; difuntos esclavos; 8 procesión cementerio; 9 procesiones. Todos los toques son de dos minutos excepto la precesiones al cementerio que son de 10, y el último, procesiones, que es de 30 minutos.

 Este lenguaje sonoro se ha mantenido a lo largo de los siglos como medio de comunicación comunitario con un amplio repertorio de formas y técnicas, tanto en el ámbito religioso como en el civil. Podríamos decir que era algo así como “el WhatsApp de antaño”

Desde noviembre de 2022, el toque de campanas español forma parte de la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

El oficio de campanero, campanera no era fácil. Había que subir a la torre a cualquier hora de día o de noche para informar de los acontecimientos. Con ello se mantenían las torres limpias y  cualquier desperfecto se veía y se arreglaba. Con automatización de los toques, no se sube a las torres y los desperfectos pasan desapercibidos y normalmente se ven demasiado tarde y el remedio es más costoso y puede haber una pérdida patrimonial inmensa. Para evitar esta perdida en Burgos y en sus pueblos existen algunas asociaciones que siguen tocando manualmente las campanas y están enseñando a los más jóvenes, incluso tienen socios de 9 años, que quieren aprender este lenguaje ancestral del toque de campanas.

martes, 27 de agosto de 2024

Follaardillas

 

Follaardillas



El otro día en uno de los encuentros de la plataforma de encuentro rural “Forestera”, asistí a la presentación del libro, “Fondo de mar”, de la autora Mar Verdejo, y salió esta palabreja, que por cierto no sé si se escribe todo junto o separado. El caso es que llamó mi atención –y creo que la de todos los presentes-, y no precisamente por la palabreja en sí, si no por lo que significaba o mejor dicho a quién llamaban así.

Hay un político que en las últimas elecciones salió elegido eurodiputado y según esta autora -y la mayoría de politólogos-, este personaje ha llegado  a ese puesto a base de mentiras y bulos, y como este señor ha cimentado su carrera de esta forma,  en su tierra, Almería, le han pagado con la misma moneda y se han inventado una mentira o bulo de este hombre y le llaman follaardillas. No quise saber qué se habían inventado para llamarle así.

La pregunta que le hice a Mar, no es como este hombre ha llegado a eurodiputado sino como ha conseguido que la gente, y mucha,  le voten si solo expande mentiras y bulos.

—Le votan los jóvenes porque les hace gracia y porque no piensan en las posibles consecuencias. Es su forma de revelarse contra lo establecido en una sociedad que les tiene muy poco en cuenta. Pensar consume glucosa y en un modo de vida en la que estamos sobre informados y donde nos lo dan todo hecho, para que pensar. Ya lo hacen ellos por nosotros. Quizá ahí esté el problema, que dejamos que sean otros los que piensen por nosotros.

—Pero esta gente ya está en ayuntamientos y comunidades autónomas donde están restringiendo derechos sobre todo a las mujeres.

—Y seremos nosotras las que les paremos los pies cuando todas nos demos cuenta que quieren para nuestras hijas las mismas restricciones que en la dictadura tenían nuestras abuelas: necesitaban el permiso expreso del marido- o del padre si estaba soltera- para abrir una cuenta en un banco, comprar un coche, pedir un crédito…para entrar en la mayoría de bares, teatros, cines… tenían que ir acompañadas de un hombre… A los hombres no os van a restringir ningún derecho, es a nosotras, a las mujeres, a quienes nos quieren llevar de nuevo  a la época de las cavernas.

No supe que contestarle. Tenía razón. Es a las mujeres a las que les quieren restringir derechos, no a los hombres, aunque también. En algunas poblaciones donde mandan han suspendido espectáculos porque atentan contra la moral, perdón contra SU moral y son ellos que tiene que decidir que podemos ver y que no. Se olvidan que somos mayorcitos y podemos elegir que ver y que no. Y si un espectáculo es malo y no gusta, dura muy poco en cartelera.  Nadie acude a verle sin que un señor desde su despacho de político decida por nosotros si podemos o no podemos ir. Ya tenemos edad para decidir qué nos gusta y qué no.

Me viene a la memoria un poema que siempre pensé que era de Bertolt Brecht, hace poco leí que no era de él, pero en la red se lo siguen atribuyendo y creo que viene bien  como reflexión.

 

«Primero se llevaron a los judíos,
pero como yo no era judío, no me importó.
Después se llevaron a los comunistas,
pero como yo no era comunista, tampoco me importó.
Luego se llevaron a los obreros,
pero como yo no era obrero, tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales,
pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
Después siguieron con los curas,
pero como yo no era cura, tampoco me importó.
Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde.»

Esperemos que cuando las españolas con la ayuda de todos nosotros decidan parar a esta gente,  no sea demasiado tarde.

“Lo único necesario para que triunfe el mal es que las personas buenas no hagan nada” Edmund Burke (1727-1797) escritor, filósofo y político irlandés

 

 

 

sábado, 4 de junio de 2022

Con el Club de Lectura Gloria Fuertes


 La semana pasada pasé un rato muy, muy agradable con los integrantes del Club de Lectura Gloria Fuertes de Parla.

Habían leído "Ladrón de Neveras", mi primera novela. Me preguntaron sobre los personajes, la forma de crearlos, su visión sobre esos personajes... Es increíble como cada uno adapta el personaje a su modo de entender la historia. 

Tengo una cita con ellos para el próximo  curso:  leerán mi última novela "Vergüenza, Rabia...Esperanza" y por supuesto la comentaremos de nuevo juntos.

Gracias a todos por hacerme pasar una hora tan literaria y tan instructiva para mi. 

jueves, 6 de enero de 2022

Carta a los magos de Oriente

 

Queridos Reyes Magos:

Hace tiempo que no os escribo, deje de ser niño y vuestra magia se quedó por el camino, pero este año me gustaría pediros algo especial:

Precisamente este año que muchas cenas de Nochebuena y Navidad se han trastocado, que muchos las pasaran solos con su bichito confirmado o por confirmar, pero confinados. Otros acudirán con miedo por contagiarse y, sobre todo, por contagiar a los que más quieren. Parecía que después del verano todo iba a ser un poco mejor, que recuperaríamos, al menos un poco, de normalidad que ya a todos nos hacía falta. Pero otra vez una nueva variante del jodido bichito, nos deja a todos en chok y bajo mínimos.

No quiero pediros test de antígenos porque pasaríais muchas horas en las colas de las farmacias y vosotros andáis estos días con mucho trabajo y escasos de tiempo y -a pesar de las promesas de algunos políticos que nos gobiernan-, al final no conseguiríais nada, solo perder el tiempo del que andáis escasos.

Me gustaría que hubiera más vacunas sobre todo para los sitios/países en las que no hay. Ya sé que vosotros tenéis poca mano para esas cosas. Aunque sabéis que por mucho que en el primer mundo nos pongan 3, 4…10 dosis, mientras siga habiendo gente sin vacunar, seguirán apareciendo nuevas variantes que nos dejaran a todos jodidos, consternados, con miedo por nosotros y por los que nos rodean y otra vez confinados. A ver si, con el poder de vuestra magia, podéis influir en la mente de las multinacionales farmacéuticas -los que las administran, los accionistas que consiguen grandes beneficios, que vete tú a saber quién estará metido ahí, los políticos, …etc.-, que piensen un poquito en el prójimo, se olviden estos días navideños de dividendos, beneficios… y liberalicen las patentes de las vacunas para que todos los países la puedan comprar sin necesidad de endeudarse hasta los dientes, a ver si en unos pocos meses todo el mundo mundial esta vacunado y nos olvidamos de esta pesadilla.

También quisiera pediros que espolvoreéis vuestros polvos mágicos por encima de la cabeza de todos los políticos, DE TODOS -de los que nos gobiernan y los de la oposición- a ver si obran la magia y dejan de ser niños malcriados/energúmenos maleducados, les vuelve un poco de cordura y se comportan con un poco de educación, al menos un poco, dando ejemplo a los que les votamos y, aunque a veces nos pese, les PAGAMOS el sueldo. Ponerles en sus maletines de trabajo un paquete de folios de empatía de forma tal, que cuando abran el maletín lo primero que cojan o sea uno de esos folios, a ver si se les pega un poco y se respetan entre ellos que buena falta les hace.  Se supone que son nuestros representantes, aunque a veces nos preguntemos ¿A quién coños representa esta gente?

Finalmente quisiera pediros que nos traigáis a todos ilusión, mucha ilusión y esperanza: ilusión de que en las próximas navidades podremos juntarnos con familiares y amigos, vernos las sonrisas abrazarnos y besarnos; esperanza de que con trabajo y esfuerzo se cumplirán nuestros sueños; la esperanza de que todo volverá a ser como antes y lo de ahora quedara para el recuerdo en novelas, cuentos y libros de historia…Ilusión y esperanza en nuestro propio futuro y el futuro común de todos.

Traernos alegría a raudales para todos.

martes, 9 de noviembre de 2021

Pequeña sinopsis cap.1

 


Julia, una vez que desapareció  el coche tras la nube de polvo, entró en su casa sin prestar más atención a los hombres del pueblo que, cabizbajos, habían empezado a murmurar en voz baja entre ellos.  Ella los conocía a todos, aunque la cara de alguno de ellos le era desconocida, por el sin fin de días que había visto aquellos rostros a lo largo de los años, desde que, de pequeña, se asomaba al postigo de su casa para verlos concentrarse en la plaza, en un silencio expresivo y ojos de abatimiento por el dolor, la ignominia y la miseria acumulada de tantos años de sufrimiento, de grandes trabajos semi esclavizados, y grandes, muy grandes privaciones. Todos esperaban con una leve y amarga esperanza, que ese día el dedo o la fusta  del señorito les señalara para poder llevar un mísero jornal, y un cuerpo casi reventado por el duro trabajo, a casa.

Los hombres que poco a poco se habían ido extendiendo por la plaza, para regresar a sus  casas aunque sin ninguna prisa, ya que no tenían ningún trabajo que hacer, quedaron paralizados al ver llegar de nuevo al marqués acompañado por un cabo y un número de la Guardia Civil, con sus armas reglamentarias colgadas al hombro. Alguno maldijo entre dientes por no haber abandonado antes la plaza.

El señorito, al contrario de cuando se marchó casi corriendo, traía un paso decidido y resuelto, como quien se sabe dueño de la situación.

―¿Dónde está el “Chorejo”? ―preguntó alzando la voz dirigiéndose a todos y a nadie en particular.

Ninguno de los presentes se atrevió a contestar. Ni tan siquiera se atrevieron a sostener su mirada. Sabían que la respuesta no sería del agrado del marqués y podría desencadenar su furia.

―¡Sáquenlo de su casa! ―ordenó el marqués irritado al no obtener respuesta,  señalando con la fusta, que seguía en su mano derecha, la casa donde anteriormente estuviera la madre del joven y que seguía con la puerta abierta.

Los dos guardias civiles entraron a toda prisa en la casa saliendo a los pocos minutos moviendo negativamente la cabeza.

―¡Tiene que estar escondido! ¡Buscad bajo la cama si es necesario! ―tronó de nuevo el señorito cada vez más rabioso, con una irritación apenas contenida  mientras se daba golpes con la fusta sobre su pierna derecha, mirando desafiante y con desprecio a todos los presentes.

No tardaron mucho en salir a la plaza los agentes del orden, uno tras otro y sin la compañía del joven buscado, por atreverse a plantarle cara al señor marqués, grande de España.

Éste rojo de ira por el tiempo transcurrido, los hombres del pueblo que seguían contemplando la escena, y al no encontrar al joven, estalló en gritos hacia los guardias civiles:

―¡Inútiles, traigan a la madre!

―Dice que no sabe dónde está ―contestó el cabo algo molesto.

―¡He dicho que la saquen aquí! ¿No me han oído?

Los dos hombres volvieron de nuevo al interior de la casa para salir a los pocos segundos llevando a Julia entre los dos, cogiéndola cada uno de un brazo.

La mujer en la puerta, en un movimiento brusco se soltó de las manos que la atenazaban. Altiva y desafiante dio unos pasos hacia el marqués parándose a escasos metros de él. El rencor y el odio que despedían sus ojos se clavaron en el señorito.

En dos zancadas, comido por la rabia y la frustración, el marqués de Val de San Vicente y Horcajuelo se acercó a la mujer y cogiéndola por los hombros la zarandeó mientras gritaba:

―¿Dónde está tu hijo?

―¡Se marchó! ―contestó Julia con voz altiva y mirando con desprecio a su interlocutor.

Los dos hombres del instituto armado se habían colocado a ambos lados de la mujer, un poco más atrás.

―¿Dónde ha ido? ―tronó la voz del señorito cada vez más irritado.

Julia por toda respuesta se encogió de hombros, sin dejar de mirar arrogante y con antipatía a los ojos del dueño del pueblo.

La cólera del marqués aumentaba por momentos, al estar por segunda vez en muy poco tiempo ante unos ojos en los que sólo veía desprecio y desdén hacia su persona y al no encontrar respuestas a sus preguntas. ¡Eso nunca antes había pasado! Él era un Grande de España  y todos le debían respeto. Y no sólo a él, también a su familia. Tenía que cortar de raíz aquel brote de odio y rebeldía antes de que los demás tomaran ejemplo. Levantó la fusta con rabia, prontitud y determinación. Iba a demostrar a todos aquellos palurdos quien mandaba en el pueblo. A él tenían la obligación de  respetarle. Su familia fue nombrada y distinguida por el Rey de todas las Españas con el título de marqués de Val de San Vicente y Horcajuelo, por los favores que ellos, sus antepasados, habían prestado a la corona para engrandecer la Patria. Por eso tenían que respetarle. Concentró toda su ira y fuerza que disponía en su mano derecha y dejó caer la fusta sobre la mujer.

El movimiento de la fusta fue tan rápido e inesperado que Julia no lo vio venir. Sabía que el hombre que tenía frente a ella se aprovechaba de las mujeres para apagar sus instintos de macho. Incluso se rumoreaba que a más de una la había forzado; pero pegar a una mujer que no era la suya delante de una veintena de hombres, eso nunca lo había esperado. Dio un alarido al sentir un dolor terrible en el cuello y en el hombro izquierdo. Trastabilló  llevándose la mano derecha a la parte dolorida y finalmente cayó al suelo.

―¡Sujétenla coño! ―exclamó  el marqués dirigiéndose a los guardias civiles.

Los agentes del orden rápidamente cogieron a la mujer, cada uno de un brazo, la levantaron y la pusieron de nuevo frente al grande de España.

―No son formas señor marqués ―comenzó a decir el cabo contrariado por la acción recién representada por éste.

―¿Dónde está tu hijo? ―preguntó, gritando aún más, de nuevo el señorito haciendo caso omiso a las palabras del cabo de la benemérita,  zarandeando de nuevo a la detenida, ahora sujeta por los dos guardias.

Julia por toda respuesta,  echando fuego por los ojos, escupió al marqués en  el rostro con todo el aborrecimiento y la rabia que tenía dentro de ella.

Éste quedó paralizado. ¡Era la primera vez en toda su vida que recibía una ofensa como esa y ante tanta gente!

―¡Perra! ―gritó fuera de sí y limpiándose  la cara con su mano izquierda, mientras violentamente levantaba otra vez la fusta para golpear de nuevo a la mujer que, sin ofrecer ninguna resistencia y cogida entre los dos agentes, esperaba el nuevo golpe con los ojos fijos en los del marqués.

―¡Te voy a enseñar a respetarme, zorra! ―bramó el señorito ciego de cólera, al tiempo que descargaba otro golpe sobre Julia.

Esta vez el golpe cayó sobre el  hombro de la prisionera que volvió a gritar de dolor. Un hilo de sangre comenzó a correr por la blusa oscura de la mujer que brilló   al impactarle los rayos del sol.

Julia volvió a tambalearse. Los dos hombres del orden que la sostenían  por los brazos impidieron que volviera a caer al suelo.

―Señor Marqués…―intentó decir el cabo de la benemérita.

―¡Cállese! ─vociferó el señorito contrariado―. ¡Yo soy un Grande de España y todos me tenéis que respetar y obedecer! ―terminó gritando, descargando de nuevo la fusta sobre la sometida y dolorida mujer.

A Julia se le doblaron las piernas y no fue a parar al suelo gracias a los fuertes brazos de los hombres del instituto armado. Aún así tuvo fuerzas para murmurar con todo el rencor de su corazón concentrado en sus ojos y en sus palabras:

―El respeto hay que ganárselo mal nacido.

―¿Qué me has dicho perra, qué me has dicho?

El marqués rojo de cólera, se acercó a la mujer dándole una patada en el vientre que la hizo doblarse  por la cintura y retroceder unos pasos,  junto a los hombres que la sostenían.

―¡Sujetadla bien inútiles! ―bramó el señorito levantando la fusta otra vez―. Esta zorra va a aprender a respetarme.

―¡Quieto! ―tronó una voz ronca, potente e imperiosa a la espalda del marqués.

Éste quedó con la mano en alto petrificado por la fuerte voz que había sonado bastante cercana y detrás de él. No era un hombre valiente, más bien todo lo contrario. Tardo en reaccionar y cuando lo hizo se volvió despacio para encontrarse a escasos dos metros, al hijo pequeño del recientemente fallecido herrero y, por tanto, sobrino de la mujer castigada, con una guadaña en la mano y en actitud de usarla si fuera preciso. Los dos hermanos del joven, cuya voz había petrificado al valiente señorito, estaban un poco separados y cada uno a un costado. El mayor tenía un hierro candente en punta, del que salía un humillo azulón que ascendía haciendo figuras imaginarias hacia el cielo,  y el mediano y más fuerte, sostenía una porra de grandes dimensiones en su mano derecha. Al parecer, alguien los había avisado de lo que estaba ocurriendo en la plaza, o ellos habían oído los gritos de dolor de su tía, y habían acudido raudos, con lo que en ese mismo instante tenían entre manos, trabajando como estaban  en la fragua.

―¡Hagan algo! ―ordenó titubeante el señor marqués dirigiéndose a los agentes del orden.

Éstos vacilaron unos instantes: si soltaban a la mujer, ésta caería al suelo semiinconsciente como estaba; por otro lado, la veintena de jornaleros que había en la plaza, se fueron moviendo sin que ellos se dieran cuenta y, ahora, estaban rodeados por hombres que no les tenían ninguna simpatía y con una actitud claramente hostil.

La indecisión de los guardias civiles fue aprovechada por los sobrinos de la castigada, que se acercaron más hacia el señorito llevando sus armas de labranza por delante. Los jornaleros también dieron un paso al frente, estrechando el círculo formado alrededor del señorito y de los hombres de la benemérita,  que seguían sosteniendo a Julia que parecía haberse  recuperado un poco y tenía los pies bien plantados en el suelo.

El marqués de Val de San Vicente y Horcajuelo, Grande de España por la Gracia de Dios y de sus antepasados, que  no por méritos propios, al ver la guadaña tan cerca retrocedió  con pasos temblorosos hasta que su espalda chocó con los guardias civiles. Les rodeó y se puso tras ellos usándolos como parapeto, a los agentes y a la mujer, ante la guadaña del joven herrero. El color de su rostro en un instante había pasado del rojo sofoco de la ira al pálido cadavérico: clareaba más su cara que su traje. Sus plateadas sienes le daban ahora un aspecto un tanto cómico.  Dubitativo escudado en Julia que seguía sostenida por los agentes del orden dijo con voz entrecortada:

―¡Apunten con…sus a…aaarmas y… dis…disparen si si si es necesario!

El cabo de la benemérita, más  experimentado que su compañero, comprendió que en aquella situación si disparaban un solo tiro, aquellos hombres se les echarían encima y los destrozarían. A lo sumo, conseguirían disparar un par de veces sus armas reglamentarias y podrían tumbar un par de hombres cada uno, pero el resto se arrojaría sobre ellos y no saldrían con vida de aquella plaza.

Los ánimos estaban muy crispados y los sentimientos de todas aquellas personas, contra ellos y contra el marqués, estaban a flor de piel.  Sólo necesitaban un líder que los dirigiera o diera el primer paso contra ellos. Y bien pudieran ser los tres hijos, armados con herramientas de labranza que resultarían fatales para ellos, del recientemente fallecido herrero del pueblo.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Masocromía genital

 

Masocromía genital:

Como los problemas íntimos de un rey afectan  a la política y al futuro de un país.

 

 

El término masocromía  es usado para describir el desarrollo o tamaño excesivo del cuerpo, o de una parte de él. La masocromía mas conocida  es la fetal: cuando el tamaño del bebe es excesivo, el parto es muy complicado. Aunque no solemos emplear este nombre y decimos con admiración que el bebe ha pesado “mucho”. Masocromía genital es tener un miembro viril de dimensiones muy superiores a la media. Esto que, a primera vista, puede ser un orgullo para un hombre, es más bien un problema y muy serio para su vida sexual y especialmente para la mujer, novia o compañera que esté a su lado.

 Fernando VII padecía macrosomía genital, es decir su pene era  mucho más grande de lo normal. El escritor francés Merimeé, que lo había observado con sus propios ojos, lo describía como “fino como una barra de lacre en la base, y tan gordo como el puño en su extremidad; además, tan largo como un taco de billar.



                                            Fernando VII y su descomunal miembro viril

Por este motivo al rey  le era difícil mantener relaciones sexuales con sus esposas y difícil que éstas quedaran embarazadas y le dieran un heredero. Su primera esposa fue su prima María Antonia de Nápoles. Se casaron en 1802 pero el matrimonio no pudo consumarse hasta un año después, probablemente por el problema genital del rey. Tuvo dos abortos antes de fallecer de tuberculosis en 1806. 

En 1816 el rey se casa con su sobrina María Isabel de Braganza, Infanta de Portugal con la que tuvo una hija que solo vivió cuatro meses. Un año después murió la reina estando de nuevo embaraza y en extrañas circunstancias.

Su tercera esposa fue otra  sobrina: María Josefa Amalia de Sajonia que con solo 15 años fue  obligada a casarse con un hombre 20 años mayor que ella. Educada en un convento se asustó la noche de bodas por la brusquedad del Rey y echo a correr al ver “esa cosa descomunal que el rey tenía entre las piernas”. Se negó a tener relaciones sexuales con su marido. Tuvo que mediar la Santa Sede para que la Reina comprendiera que las relaciones sexuales entre  esposos no eran pecaminosas. Pero la intervención papal tuvo escaso éxito y en los diez años que duro el matrimonio escasearon las relaciones coitales entre ellos. No pudo quedarse embarazada en los diez años que duró el maridaje (difícil si no se practica). Murió de fiebres graves en 1829.

 El Rey con 45 años y sin descendencia  veía como su hermano Carlos María Isidro de Borbón rondaba la corona.  Se casó de nuevo con otra sobrina, María Cristina de las dos Sicilias. Ésta conocedora de la anomalía de su marido reclamó la construcción de un artefacto para superar la masocromía genital del Rey. La solución fue una almohadilla de pocos centímetros de espesor con un agujero en el centro que se colocaba entre los dos cónyuges y por donde Fernando introducía su miembro durante el coito. 

Gracias a este artefacto se normalizó la vida sexual del Monarca y de este cuarto matrimonio, por fin,  hubo descendencia un año después del matrimonio. Pero no fue  un heredero sino que nacieron dos hijas. Isabel futura reina de España y Luisa Fernanda.



                                                  Artefacto  para aliviar la masocromía del rey

 

Fernando VII murió  en 1833, y la joven Isabel, con tres años, fue nombrada  reina. En todo momento estuvo  apoyada por el bando liberal y progresista frente a aquellos que, aún fieles a la Ley de Sucesión Fundamental  muy parecida a la Ley Sálica de los Borbones franceses, querían impedir que  una mujer heredara el trono. Por eso apoyaron al hermano del ya difunto Fernando: Carlos María Isidro de Borbón, dando comienzo a las Guerras Carlistas.

Así pues podemos decir, que el reinado de Isabel II, las Guerras Carlistas y el problema foral nacionalista español se remonta al  pene  descomunal  de Fernando VII,  que tuvo una complicada vida sexual y del que no salió heredero varón para sucederle en el trono.

 Nota del autor: las fotos han sido tomadas de internet

miércoles, 15 de septiembre de 2021

A mi sombra (soneto)

 


A MI SOMBRA (Soneto)

 

Unas veces vas delante,

y otras detrás.

Hay ratos que puedo pisarte,

y otros eres imposible de alcanzar.

 

A veces eres pequeña

y otras, inmensidad.

Si me agacho puedo tocarte,

Si corro, tú corres mucho más.

 

Siempre estás ahí para bien o para mal.

Nunca dices una palabra de menos,

Tampoco dices una de más.

 

En ocasiones juego y me entretengo contigo

aunque eres imposible de despistar

Cuando no te veo, estoy en la más completa oscuridad.

lunes, 26 de julio de 2021

Se acerca el día de la presentación

 


Tres sentimientos que organizan

esta novela sobre la memoria histórica española. 

El primero, vergüenza, llega con el inicio de la Guerra Civil. Miguel, un joven

militante de la CNT, se ve envuelto en los primeros compases de

la sublevación en Madrid. Será partícipe de la tumultuosa organización

de los sindicatos y partidos en la defensa de la República y

los valores que ensalzaba.


El segundo sentimiento, la rabia aparece tras la derrota del bando

republicano. Miguel es encarcelado y su madre y su compañera,

quien estaba embarazada, tratan de salvarlo pidiendo favores al

señorito del pueblo. Lejos de conseguirlo, Teresa, la compañera

del joven, es encarcelada y sufre todo tipo de maltratos en la

cárcel sin importar su condición de embarazada, desgraciadamente

la joven madre vivirá aún los más dolorosos momentos de

su vida...


Por último, esperanza: la esperanza de ese tan esperado reencuentro

entre Miguel y sus seres queridos.


Basada en hechos reales, Vergüenza, rabia… esperanza retrata

una realista historia de supervivencia en uno de los periodos mas

oscuros de nuestra historia.

Se acerca el día de la presentación y empiezan a bailar  mariposas en el estomago.


miércoles, 9 de junio de 2021

Nueva obra narrativa




 Ya está a la venta mi nueva novela "Vergüenza, Rabia...Esperanza"

Historia de supervivencia donde los protagonistas a duras penas logran sobrevivir, inmersos en una sociedad opresora y vengativa que les niega ese derecho, ante el silencio, la pasividad o el mirar para otro lado de una mayoría silenciosa ante el temor  de pasar ellos a formar parte de ese lado oscuro por una simple denuncia,  que nadie comprobara si es verdadera o falsa, de algún vecino, familiar,  por una venganza, alguna disputa familiar o pura y  simple envidia.

 Basada en hechos reales ocurridos a lo largo de la geografía española pero que, por exigencia o  agilidad de la ficción, ocurren donde están los personajes de la narración. Personajes inventados que a lo largo de sus páginas se mezclan con personajes reales, de carne y hueso,  que existieron en el tiempo y en el contexto en que ocurrieron los hechos contados.

Se puede comprar en:

-- La pagina web de la editorial

VERGÜENZA, RABIA, ESPERANZA - Platero Editorial

-- En unos días, digamos la semana que viene, en vuestra librería habitual. Lógicamente no la tendrán ya que sus estantes están reservados para autores conocidos, pero la pides y en unos días te la consiguen.

-- A través del autor, es decir yo, que te la daré con una dedicatoria  personalizada.

Es una historia dura como la vida misma.

Espero que os guste y la disfrutéis. 

jueves, 19 de noviembre de 2020

¿Hablaban de Presupuestos?

 


Creía que Eta había desaparecido y dejado de matar. Lo creía hasta que he ayer vi el Congreso de los Diputados, en donde pensaba que hablarían de los presupuestos del próximo año que, en teoría, nos deberán sacar a todos adelante. Para mi sorpresa allí se ha hablado más a Eta que de los  números y las cuentas que nos ayudaran a salir del lio que el jodido bichito nos ha metido.

Según el diccionario, enaltecer significa: ensalzar, engrandecer, alabar. Es decir hacer algo grande, elevarlo, otorgarle grandeza.

 Quien hablaba de Eta, en el Congreso de los Diputados, y con ello la enaltecía, la hacía grande, no eran los diputados de EH Bildu no, eran los del PP, Ciudadanos y Vox.

Vaya por delante que no me parece bien que el PSOE tenga acuerdos con EH Bildu.

Pero están en el congreso porque les han votado y sus votos valen tanto como los de los demás. Si su partido debería ser ilegal eso son precisamente los diputados quienes deben cambiarlo. Otra pregunta sería ¿Por qué no lo hacen?

 Quizá si lo hicieran no podrían reprocharse unos a otros si les miran o les dejan de mirar si les apoyan o les deja de apoyar. Porque en esto de los apoyos, EH Bildu  ha votado a favor con el PP y otras veces con el PSOE. Claro que en esos otros apoyos no había tanta prensa mediática como cuando se suponía que se hablaría  de los presupuestos.

Los diputados abertzales, no sé si habrán cometido delitos, si  lo han hecho está claro que han purgado su condena sino no estarían donde están. Nuestra Constitución y nuestras leyes, nos guste o no, dicen que la cárcel debe servir para regenerar a las personas y se supone que cuando cumplen su condena se han regenerado y pueden hacer su vida con normalidad.

Si "enaltecer" es hacer grande algo, elevarlo, otorgarle grandeza, quienes más insistentemente hacen grande a ETA son todos los que se empeñan en otorgarle no solo existencia, sino además un poder e influencia que ni cuando mataba tenía y desde luego hoy no tiene. 

Si todo lo que se dijo ayer miércoles en el Congreso, lo hubiera dicho un abertzale, le acusarían de enaltecimiento del terrorismo y acabaría en el banquillo de los acusados.  Pero quienes lo dicen son los mismos que se llaman constitucionalistas y antiterroristas; los mismos, por cierto, que aseguran que ETA fue derrotada sin concesiones ni paliativos, y sin conseguir ni uno solo de sus objetivos.

 ¿Entonces?

jueves, 24 de septiembre de 2020

Madrid me mata

 Madrid me mata

Esta frase se hizo famosa durante la movida madrileña allá por los años 80 (1980) debido a la gran cantidad de conciertos, eventos musicales, culturales y de cualquier otra índole relacionada con el ocio.

Hoy la frase por desgracia suena casi literal.

La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que se convirtió en el ariete del señor Casado para criticar al Presidente del Gobierno  y llamarle dictador comunista, aparte de otras lindezas, por imponer el estado de alarma, ahora se ha vuelto a convertir en el mazo del Partido Podrido (hay perdón, me bailan las letras quise decir Partido Popular. En que huevos kitchen o se escribe kínder estaré pensando), contra el gobierno central por no imponer el estado de alarma en la Comunidad de Madrid y así quitarle a ella ese marrón.

Ha tenido cuatro meses para contratar más personal sanitario pero no lo ha hecho; ha tenido cuatro meses para contratar rastreadores pero tampoco lo ha hecho. Ha pedido rastreadores voluntarios y ha contratado con el Grupo Girón para que consigan rastreadores. Es decir que los rastreadores de la sanidad pública deben ser voluntarios pero los de la sanidad privada hay que pagarlos con el dinero de todos los madrileños y no solo a ellos sino también a la empresa, El Grupo Girón,  que los contrata. ¡Manda huevos! kitchen o kínder que diría uno de su partido.

La Señora Ayuso con sus críticas desacerbadas, forzó al Gobierno Central para que la permitiera saltarse fases en la desescalada. La Directora General de Salud de la Comunidad de Madrid se negó a firmar para que Madrid pasara a la siguiente fase porque  no estaba preparada y dimitió antes de poner su firma en un documento público. El gobierno de Pedro Sánchez cedió ante las críticas y la Comunidad de Madrid pasó de fase sin estar preparada.  Y de aquellos lodos vienen ahora estos barros.

Ahora ha confinado a los barrios del sur. Yo estoy confinado pero puedo ir a trabajar al norte. Concretamente a Plaza de Castilla. Por las mañanas cuando salgo de casa apenas si están abiertas las calles y hay poca gente tanto en el tren como en el metro. Pero a la vuelta, a primera hora de la tarde el transporte público viene hasta arriba. Lo lógico sería que hubiera más frecuencia de metros y trenes y de hecho la gente protesta por que no los hay. Pero qué sabremos nosotros, pobres mortales, sobre el Covid-19 teniendo a nuestra presidenta, la señora Díaz Ayuso toda una experta en el tema: ella solita supo descubrir que la “d” del nombre significa “diciembre” y el 19 “2019”. Habiendo descubierto esto, seguramente también sabe que el jodido bichito es muy exclusivo,  no le gusta el transporte público y viaja en taxi, por eso no ve necesario poner más trenes o más metros.

Se queja de que en España no hay médicos ni enfermeros y efectivamente no los hay para la clase de contratos que ella les quiere hacer. Ayer en la tele dijeron que en el Reino Unido hay unos 9000 sanitarios entre médicos y enfermeros españoles, además de los que hay repartidos por todos los países de nuestro entorno como Alemania, Francia, Bélgica, Suecia… Decía un enfermero que lleva 20 años en el Reino Unido que los enfermeros españoles son muy bien recibidos y con los brazos abiertos en cualquier país al que van, porque en España reciben una de las mejores formaciones que hay en el mundo. Es decir que España les forma y muy bien formados con los impuestos que pagamos todos los españoles y luego se ven obligados a irse a otros países para poner en práctica sus conocimientos porque en su país los contratos basura y sueldos que les ofrecen de futuro nada de nada. ¡Manda huevos!

Y por eso no hay ni médicos ni enfermeros.

Estoy seguro de que si la Presidenta de Madrid, el Ministro de Sanidad, o cualquier otro presidente autonómico hiciera un llamamiento a todos estos sanitarios que están fuera, ofreciéndoles  un contrato igual o similar al que tienen en el extranjero y un sueldo digno a su condición de médico o enfermero,  muchos no, muchísimos volverían a España porque aquí está su familia,  sus amigos y porque haciendo una metáfora con la canción de Revolver, “nadie cena como en casa si la que guisa es mamá”

Y ¿por qué no lo hacen?

Me llama poderosamente la atención que sean los políticos, precisamente los políticos, en esta caso que hablo de Madrid, la señora Díaz Ayuso que tiene un “contrato” de cuatro años, los que dura una legislatura, prorrogable por otros cuatro y así sucesivamente, quien ofrece a los profesionales sanitarios contratos de un mes, dos, una semana, unos días e incluso contratos de horas ¿por qué? ¿Es que acaso los profesionales sanitarios son menos españoles que ella? o  ¿Es que tiene menos derechos que ella? o ¿Es que no son hijos de Dios como ella? Ya se: es que no pertenecen a la “Casta”. Había un partido que criticaba y hablaba mucho de la “Casta” y sus privilegios, como por ejemplo este del que hablo, pero se metieron en ella y a disfrutarlos –los privilegios- y dejaron de hablar de ella.

Además nos han cerrado los parques pero dejan abierto el bingo del barrio y la casa de apuestas. Según todos los expertos es mucho más difícil contagiarse al aire libre que en espacios cerrados, y no dejo de preguntarme en qué piensa la  presidenta de Madrid ¿en la salud de todos  los madrileños o en el negocio de unos pocos  empresarios?

Pero la señora Díaz Ayuso ha pedido al Gobierno Central más policías y más guardia civil. Y no dejo de preguntarme si esto es una pandemia y lo que necesitamos son más médicos, enfermeros,… en resumen: personal sanitario,  ¿por qué no se los pide al gobierno o hace un llamamiento o le pide al gobierno de Sánchez que lo haga como el  que describimos algo más arriba o algo similar?

Porque la policía y la guardia civil son buenos profesionales que saben de armas pero poco de medicina, y no dejo de preguntarme con mucha, mucha, MUCHA IRONÍA sino querrá rematar a los enfermos más graves y así liberar camas y ucis y poder doblegar la curva. Este último párrafo lo escribo con mucha, mucha, mucha ironía, y así debe leerse: con mucha ironía.

lunes, 24 de agosto de 2020

Justicia Social

 


 

El otro día en la televisión escuché que S.M. el rey Felipe VI pedía a la nobleza que tuviera caridad con las más desfavorecidos por la pandemia (Covid-19). No pude evitar pensar y preguntarme en alto ¿Por qué no les pides que paguen más impuestos y defrauden menos?

Cuando estudiaba Hacienda, allá por los primeros años de carrera aprendí que los impuestos progresivos son los más justos porque con ellos paga más  el que más tiene: se contribuye a los gastos del Estado según la riqueza de cada persona. Por el contrario los impuestos indirectos son los más injustos porque repercuten más sobre el que menos tiene.

En España tenemos un sistema fiscal que basa su recaudación principalmente en las nominas de los trabajadores,  las pymes y los impuestos indirectos, es decir que con los impuestos directos se olvidan de los más pudientes y las grandes empresas, y con los indirectos —que son los más invisibles de ahí que sean los que más se utilizan de un  tiempo a esta parte— se castiga a los que menos tienen.



Los grandes empresarios  y la nobleza pudiente, además de pagar pocos impuestos, llevan sus capitales a paraísos fiscales, para todavía pagar menos.

Actualmente los periódicos y los informativos de televisión cada día abren con un nuevo titular de la fortuna/riqueza  —que nadie sabe de dónde ha salido porque con su sueldo que pagamos a escote todos los españoles es imposible semejante ahorro—  del más alto representante de la nobleza española.

Todos estos señores que esconden sus dineros en paraísos fiscales, luego se envuelven en la bandera, la usan de capa o de bufanda y se llenan la boca de patriotismo, pero los impuestos para contribuir con la patria que los paguen los demás —los pobres que para eso son pobres—

Supongo que al igual que en España hay tiendas de souvenir  o recuerdos para los turistas, en los paraísos fiscales hay tiendas de banderas y sacos de patriotismo a precios de saldo, porque cuando vuelven nadie es más patriota que ellos ni nadie tiene la bandera más grande.

Desde esta humilde pagina me gustaría recordarle a S.M. Felipe VI que una sociedad que basa su ayuda a los más necesitados en la caridad de los pudientes, es una sociedad que se olvida de la Justicia Social y está abocada al fracaso porque cada vez habrá  más necesitados. Parece como si volviéramos al Despotismo  Ilustrado y su famosa frase de



:”Todo para el pueblo pero sin el pueblo”. Por cierto el Despotismo Ilustrado lo implantó en España Felipe V, un antepasado, hasta en el nombre,  de nuestro actual monarca.

 Y no, no se debe confundir Derecho con Caridad

jueves, 21 de mayo de 2020

¿Por qué se manifiestan los del barrio de Salamanca?





Si los científicos NO tuvieran los conocimientos  que tienen sobre el Covid-19, estarían muriendo millones de personas, como ocurrió en 1918 con la mal llamada Gripe Española, ya que la vida seguiría su curso asistiendo a la escuela, a la universidad, al trabajo, celebrando competiciones deportivas o celebraciones como las Fallas, la Feria de Abril o el Rocío, amén de otras celebraciones mas privadas como bodas, comuniones, etc. sin cerrar las  fronteras externas ni imponer fronteras internas o interprovinciales. Pero gracias al conocimiento científico acumulado, y por consejo científico valga la redundancia, el gobierno no permite que todo lo anterior sea posible, igual que lo hacen los gobiernos de nuestro entorno, y prácticamente todo el planeta. Entonces ¿por qué protestan los del barrio de Salamanca de Madrid? Protestas que se han extendido a más barrios y ciudades? Ciudadanos que se envuelven en mi bandera, porqué también es la mía, aunque yo no la use para eso, la tengo en mucho más aprecio.


Es importante subrayar que las protestas de la derecha desencantada no son ilegales, que el derecho a manifestarse contra el gobierno sigue intacto y por eso pueden hacerlo. Pero tendríamos que preguntarnos o reflexionar  por qué se manifiesta esta gente del barrio de Salamanca.


¿Por qué en una situación tan crítica como la que nos encontramos hay ciertos partidos que no conciben estar en la oposición, ellos tienen el derecho divino  de gobernar sí o sí en este país por los siglos de los siglos (como lo han hecho siempre salvo raras excepciones) y hay que derrocar al gobierno sea como sea? ¿Aunque sea a costa de contagiar a muchos españoles e  incluso de su muerte?

                                      Imagen cogida de Internet


El gobierno de Sánchez está tomando medidas para ayudar a los más desfavorecidos, algo que hasta ahora no se había hecho en anteriores crisis. ¿No será que los de siempre quieren solucionar la crisis como ya lo hicieron con la del 2008, haciendo pagar las facturas a los ciudadanos de a pie, que en aquella ocasión, mira tú por donde, eran sus propias facturas  y se las tuvimos que pagar entre todos? Esto se llamó y se llama socializar perdidas. Pero y los beneficios ¿por qué nunca se socializan?


También andan revueltos por si les suben los impuestos y tienen que pagar más, precisamente los que más tienen, algo lógico si se piensa con poco un empatía. Hablan de subir un 2% a los que ingresan más de un millón. Ya me gustaría pagar no  un 2 sino un 10% ¡Me quedarían 900.000 euracos! Algo imposible e impensable para un mortal de los de a pie.


Otro aspecto que quizá les tenga en ascuas es que el Covid-19, un bichito tan pequeño e insignificante ha conseguido lo que ningún gobierno por muy comunista que le llamen ha logrado: la igualdad con el resto de los mortales. La enfermedad del coronavirus les hace iguales  a sus criados y criadas y eso…


Hay que ser ciego para no ver que después de 25 años gobernando en la Comunidad de Madrid, recortando en la Sanidad Pública (es la comunidad más rica de España y la que menos invierte en sanidad por habitante) y  precarizar al personal sanitario, para poder decirnos que la Sanidad Pública no funciona y por eso hay que privatizarla, ahora pretenden volver al poder a golpe de cacerola  y sin pasar por las urnas ¿Para qué? ¿Para desvalijar lo poco que dejaron? No sé si será  casualidad pero la Comunidad de Madrid, en la que el PP lleva gobernando 25 años, es la más golpeada por la pandemia.  ¿Tendrán algo que ver los recortes?


 He leído que según todos los instrumentos internacionales que indican como se debe actuar en un estado de alarma, el gobierno de Pedro Sánchez está siendo respetuoso con los derechos humanos (derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales).


No es legítimo ni mucho menos ético que partiendo de un intento o ensoñación  de persecución política, que no existe, haya partidos que inciten y avalen a sus partidarios para manifestarse y pasar por encima de la salud pública del resto, por qué ninguno de los derechos políticos o civiles de los ciudadanos, piensen o pensemos como pensemos, votemos a quien votemos, ha sido limitado durante el estado de alarma.


Ayer escuche decir a la Vicepresidenta Calvo dirigiéndose a la diputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, algo así: “usted tiene todo el derecho del mundo a infectarse del Covid-19, pero no tienen ningún derecho para contagiar  a los demás”


Creo que con esto está todo dicho.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Hagamos del carro de la compra un arma revolucionaria


Pensemos como pensemos, seamos religiosos o no, tengamos la cartera grande o pequeña, esta pandemia nos está enseñando los vulnerables  que somos todos. Pero también nos está enseñando que no somos capaces de fabricar una simple mascarilla. Y no solo en España sino en toda Europa son incapaces de fabricarla. Pero si podemos  fabricarlas en España y en Europa y mucha gente lo está demostrando. La pregunta es porqué los gobiernos, sean del signo que sean, han permitido desmantelar las industrias y comprar en China todas esas cosas.


Quizá nosotros como ciudadanos y votantes tengamos algo de culpa por permitirlo.

Pero tal vez como simples consumidores podamos evitarlo si cuando vamos a la compra echamos en el carro productos fabricados o producidos en nuestra región, nuestro país o, como muy lejos, en Europa.


Podemos caer en la equivocación del precio, ya que los productos chinos y asiáticos en general son más baratos. Pero si pensamos que comprando productos regionales, españoles o europeos estamos dando trabajo en nuestra región, en nuestro país o a lo sumo en Europa, quizá caigamos en la cuenta de que, a la larga, será mucho más rentable para nosotros y para nuestros hijos consumir productos cercanos. Al comprar productos asiáticos más baratos, estamos mandando al paro a muchos españoles a los que hay que ayudar con el subsidio del desempleo, subsidio  que sale de los impuestos que todos pagamos (todos es un decir porque paradójicamente y aunque cueste creerlo los ricos pagan menos impuestos  que el resto de españoles que no lo somos). 
Si lo pensamos veremos que los productos asiáticos no son tan baratos. Pero este incremento afecta de una forma invisible a nuestros bolsillos.


Si pensamos en el medio ambiente y el cambio climático: no se contamina lo mismo transportando productos de Huelva a Madrid o de Valencia a Alemania, por poner un ejemplo, que si traemos esos productos de Asia o de cualquier otro continente. Por otro lado  esa contaminación hay que combatirla ya sea pagando impuestos o en forma de salud, que es mucho peor, con lo que esos productos tan baratos ya no lo son tanto, aunque ese aumento de precio  no lo llegamos a apreciar, porqué como decía anteriormente,  afecta de forma invisible en nuestros bolsillos. También con los transportes se pueden transportar los virus, y por lo que estamos viendo los virus asiáticos son bastante más dañinos que los de por aquí.

                                      Foto del archivo fotográfico de la ACDT El Piélago


Por otro lado tenemos que pensar el por qué son esos productos tan baratos ¿Los trabajadores de esos países tienen los mismos, o parecidos sueldos, y los mismos derechos que los trabajadores de nuestro país y los países de nuestro entorno? 

Claramente no. 

 Comprando esos productos también estamos contribuyendo a que las cosas en esos países sigan así: más que explotando, esclavizando a los trabajadores e incluso a niños de corta edad.  Es impensable,  y no lo permitiríamos, que en nuestro país y los países de nuestro entorno los trabajadores, trabajaran en esas condiciones. Los niños, somos los primeros que no queremos que trabajen hasta no cumplir una cierta edad y nuestras leyes, para bien,  tampoco lo permiten.  Cuando compramos productos españoles o europeos un poquito más caros que los asiáticos, ese poquito más que pagamos  es precisamente la seguridad social  y los derechos que tenemos como trabajadores.


Comprando productos cercanos quitamos poder a las grandes multinacionales de la distribución, bueno ahora son empresas de  logística quizá porque suene mejor, que a veces tienen el poder suficiente para arruinar a un agricultor o ganadero que no se pliega a sus condiciones de precios bajos. Precios bajos para los demás que ellos obtienen grandes  beneficios y grandes plusvalías, tanto que cada vez son más poderosos. Entre todos podemos hacer que esto cambie de una forma muy simple:
 Echando en el carro de la compra productos cercanos, españoles o europeos.